¿NOSOTROS SOMOS LO MISMO?

¿NOSOTROS SOMOS LO MISMO?

El presente documento tiene como objetivo proporcionar información sobre el sistema educativo chileno y en qué lugar de este se encuentra nuestro Liceo Experimental Artístico (LEA). La educación artística requiere que sus comunidades educativas expresen su opinión acerca de este tema.

– Sistema de Financiamiento de la Educación Obligatoria (SAD o Subsidio por Estudiante)

El LEA se encuentra bajo el Decreto de Ley Nº 3166, el cual establece un financiamiento al establecimiento bajo un Sistema de Administración Delegada (SAD), situándola
dentro de los 70 establecimientos educacionales técnicos profesionales que reciben un financiamiento basal (0,6% del total nacional. Ver Gráfico Nº1). Por el contrario, las 12.143 escuelas y liceos municipales y particulares subvencionados reciben financiamiento mediante un subsidio por cada estudiante matriculado (vouchers), el cual se encuentra condicionado según la asistencia media del mismo (Unidad Subvención Escolar). Este último resulta ser un sistema de financiamiento inestable e insuficiente, siendo único en el mundo. En cambio, el financiamiento basal (SAD) no se condiciona necesariamente según la cantidad estudiantes en el Liceo, por eso basal. Gráfico Nº1

Estar en el SAD es algo importante para nuestra comunidad educativa, sin embargo aún falta mayor participación de la comunidad y recursos para que nuestra educación artística se encuentre ajustada a derecho (falta de instrumentos musicales, materiales, recursos didácticos, mejoras en la infraestructura, mejoras salariales, entre otras).

– Los Sostenedores del Sistema de Administración Delegada

Tras las reformas neoliberales de los años ochenta, el esquema global del financiamiento de la educación adquiere un carácter subsidiario que se mantiene hasta la actualidad. Desde entonces los recursos públicos se entregan como subsidios, promoviendo la competencia entre las instituciones escolares por captar estudiantes. En este sistema, el Estado deja de ser garante de la educación y traspasa la responsabilidad a privados (Corporaciones, Sociedades Anónimas, Congregaciones Religiosas, entre otras) y entidades municipales (Departamentos de Educación y Corporaciones de Derecho Público). Los 69 liceos técnicos profesionales restantes que están en el SAD son administrados por grandes grupos económicos privados como la Cámara Chilena de la Construcción, la SOFOFA, y corporaciones del sector minero, agrícola y textil, entre otras, dos universidades de carácter público (USACH, UTEM). La única con un proyecto educativo artístico es la CODEART (Corporación Educacional de Desarrollo Artístico) que sostiene el LEA, y que poco a poco ha sido recuperado por la comunidad.

Según el último Informe Final de auditoría realizado por la Contraloría General de la República (diciembre, 2016), se señala que gran parte de estos sostenedores presentan irregularidades en cuanto a la rendición de recursos. Corporaciones y fundaciones, a excepción de la CODEART, poseen una amplia red de grupos económicos y de poder en el país, lo que les permite obtener recursos adicionales, realizar lobbies políticos y generar una mejor sustentabilidad para sus proyectos educativos, basados esencialmente en la ideología del capital humano.

Estas fundaciones y corporaciones “sin fines de lucro” reciben grandes donaciones de empresas que, en muchos casos, comparten un mismo directorio con la entidad sin fin de lucro. Cabe señalar que la ley permite a las empresas retornar aproximadamente un 50% de su donación, por concepto de tributos, como fue el caso de las universidades privadas. Por ejemplo, CORFO que se encarga de fomentar sectores de desarrollo productivo que puedan obtener ganancias, les presta dineros a sociedades para que los “inviertan” en educación, como los casos de Educa UC de la Universidad Católica y el Fondo Halcón de la Universidad Santo Tomás. Esto quiere decir, entre otras cosas, que el actual Estado subsidiario chileno permite y favorece que privados lucren o levanten grandes negocios con la Educación de todos/a los habitantes de Chile.

– ¿Nosotros somos lo mismo?

Hoy es un deber de las y los trabajadores, apoderados y estudiantes velar por el buen funcionamiento de esta herramienta jurídica que sostiene el Liceo Experimental Artístico. Sin dudas hay muchos desafíos que superar frente al actual financiamiento precario. Recordemos que, tras las reformas educacionales propiciadas en los últimos gobiernos, el problema del “Sistema de Financiamiento” aún está en deuda. Este debate será el eje de la discusión sobre educación en los próximos años.

En este contexto es necesario seguir auto-educarnos y reflexionando, por ejemplo ¿Qué sistema de financiamiento requerimos? ¿Subvención escolar por alumno o aporte basal focalizado por proyecto educativo?, ¿Quién y cómo debe asumir los costos de la educación artística? ¿Nuestra herramienta jurídica es la adecuada? Entre otras preguntas.

Si queremos que el Liceo Experimental Artístico sea una referente en la educación por el arte en el país, debemos depositar nuestros esfuerzos en participar activamente de este debate.

Fuentes Utilizadas

– Contraloría General de la República (2016). Informe Final de Auditoria Sistema de Administración Delegada. Diciembre.

– Decreto 3166 (1980).

– González, J. y Parra, D. (2016). Privatización de la provisión educativa en Chile.  Caracterización de los proveedores de una comuna urbano popular. Educ. Soc., Campinas, v. 37, nº. 134, p.91-112, jan.-mar.

– Mineduc (2016). Base de datos Establecimientos Educacionales.

– Mineduc (2016). Liceos de Administración Delegada.